¡NIÑOS, NIÑAS y ADOLESCENTES MIGRANTES DEBEN ESTAR PROTEGIDOS DURANTE TODA LA RUTA MIGRATORIA Y AL RETORNAR A SUS PAISES DE ORIGEN!

La ruta migratoria de niños, niñas y adolescentes acompañados y no acompañados es insegura y llena de peligros. Al retornar los niños, niñas y adolescentes migrantes encuentran las mismas condiciones que los forzaron a huir: pobreza, exclusión y violenciaHAZ UNA DONACIÓN AHORA

¡Firma la petición y protege a la infancia!

LO QUE VAMOS A PEDIR CON TU FIRMA 

 

icono1.png

MecanismoS de protección

Para las niñas y niños en los países de tránsito.

 

icono3.png

Alto a las

DEtencioneS

Utilizar alternativas a la privación de libertad.

iconos_landing_atención.png

ATENCión en un ambiente seguro

Condiciones seguras y correctas para niños y niñas bajo custodia.

 

icono4.png

ACCESO A SERVICIOS BÁSICOS

El Estado debe garantizar los derechos de los niños y niñas, especialmente el acceso a educación y salud.

iconos_landing_oportunidades.png

Oportunidades de desarrollo

Los adolescentes y jóvenes deben encontrar oportunidades formativas y laborales al volver.

icono2.png

Protección ante el crimen organizado

Asegurar que los niños, niñas, adolescentes y sus familias estén protegidos frente a la violencia.

icono5.png

Sistemas de proteccióN

Los países deben contemplar a la niñez en retorno y protegerlos de cualquier tipo de discriminación y amenaza.

infografia_migrantes_final-1.jpg
Lissete.png

Lisset es una adolescente de 15 años de El Salvador. Intentó migrar a Estados Unidos debido que ella y sus amigos fueron amenazados por una pandilla, cuando al pintar un mural, borraron la firma de una pandilla de la zona. Después del asesinato de uno de sus amigos, sus padres preocupados,  tomaron la decisión de emprender el viaje por la frontera a Estados Unidos. En el camino Lisset fue detenida. “Cuando te detienen sientes que tus sueños se truncan” dijo ella. Al volver a El Salvador, se ha integrado al programa de atención a la niñez retornada en su país, donde ha recibido atención psicológica y médica, asesoría legal y servicios educativos.

“Me siento contenta. He encontrado oportunidades desde que regresé”.

 - Lisset, 15 años, El Salvador 

¿Puedes imaginar lo que ha vivido un niño migrante?

La decisión de migrar es difícil. Niños, niñas y adolescentes acompañados y no acompañados migran para reencontrase con su familia, mejorar sus condiciones y oportunidades de vida, o por el miedo a vivir amenazados por la violencia que ejercen las pandillas y el crimen organizado. Durante el proceso migratorio, niñas, niños y adolescentes dejan de ejercer sus derechos a la educación, a la salud y a la protección, de manera automática, poniéndose en una situación de alta vulnerabilidad.

La dimensión real de esta situación no es conocida porque no se cuenta con un registro del número de menores de 18 años que abandonan sus hogares en busca de nuevas oportunidades, de reunirse con su familia o de huir de las condiciones de riesgo que tienen en sus comunidades. Sólo hay datos de quienes son detenidos o llegan a algún albergue.

A lo largo de este viaje, se exponen a peligros, que se agravan al encontrarse solos. Ellos y ellas pueden enfrentar abusos verbales y físicos, trata con fines de explotación sexual y laboral, robos, secuestros y extorsiones, pueden ser víctimas del tráfico de órganos y ser utilizados para transportar drogas. 

18033170_264636607330961_6267909541740778854_n.jpg
18011157_264636560664299_3701132731805060629_n-1.jpg

Las niñas en particular son más vulnerables al abuso sexual durante el viaje, de acuerdo a cifras de Amnistía Internacional, se estima que 6 de de cada 10 mujeres sufren violencia sexual. Además están expuestos a condiciones climáticas poco favorables, a pasar tiempo sin comer, ni descansar.

Si llegan a ser detenidos, los derechos de los niños y niñas a un buen trato y a condiciones dignas son vulnerados. Los centros de detención no cuentan con instalaciones adecuadas para niños y niñas y tienen que permanecer ahí durante 20 días. Pasan entre 24 y 48 horas dentro de un bus sin poder salir hasta que llegan a su país de origen.

El retorno para los niños y niñas es difícil, algunos no pueden reintegrarse a sus comunidades porque encuentran las mismas condiciones por las que decidieron migrar. Además al sufrir abusos físicos y sexuales durante la ruta migratoria no encuentran un sistema de protección que les apoyen en la restitución de sus derechos.

ESTOS NIÑOS Y NIÑAS SE ENCUENTRAN EN UN ESTADO PERMANENTE DE VIOLACIÓN A SUS DERECHOS FUNDAMENTALES. DEBEMOS GARANTIZAR QUE ESTÉN PROTEGIDOS EN TODO MOMENTO DEL VIAJE Y RESTITUIR SUS DERECHOS AL RETORNO.

¡Firma para que sus derechos migren con ellos y ellas! 

Además de los riesgos que enfrentan, interrumpen sus estudios regulares, lo cual frena sus posibilidades de desarrollo y, por supuesto, no disfrutan de derechos básicos como el derecho a la alimentación, a la salud, a vivir en familia, entre otros.

BOTON_FIRMA.png